El papa León XIV sorprendió este martes al sentarse por primera vez al volante del Ferrari Luce, el primer modelo totalmente eléctrico de la reconocida marca italiana. La experiencia se llevó a cabo en los jardines de Castel Gandolfo, la residencia de descanso del pontífice, en presencia del presidente de Ferrari, John Elkann, y su consejero delegado, Benedetto Vigna, junto a otros directivos de la firma.
Durante el encuentro, los ejecutivos de Ferrari mostraron a León XIV cada detalle del exclusivo vehículo, permitiéndole abrir las puertas, consultar sobre la velocidad y, finalmente, ocupar la plaza del piloto. El pontífice, que se puso las gafas para apreciar mejor el diseño, no ocultó su interés por las características técnicas del automóvil.

El encuentro fue catalogado por Elkann como un "inmenso honor" y resaltó el "valor simbólico" de este momento para el futuro del equipo de Ferrari. Como parte del acto, el presidente de la compañía entregó personalmente el volante del deportivo al Papa.
El Ferrari Luce destaca por su potencia combinada de 1.050 caballos, acelerando de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos y superando una velocidad máxima de 310 km/h. El mismo día, el modelo también fue presentado al presidente de Italia, Sergio Mattarella, marcando así su debut oficial ante las máximas autoridades del país.