Motos usadas, Internet
Motos usadas | Foto: Internet

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Cuenca fue el escenario de la Tercera Asamblea General Ordinaria y el Congreso Internacional de la Alianza Latinoamericana de Asociaciones del Sector de la Motocicleta (MotoLatam), un encuentro que dejó una cifra contundente para Ecuador: en el país se venden hoy aproximadamente dos motocicletas por cada automóvil y las nuevas matriculaciones podrían superar las 300.000 unidades durante 2026.

La cita se realizó el 16 y 17 de septiembre de 2026 en el hotel Four Points by Sheraton y reunió a representantes de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Perú, Uruguay y Venezuela. Más allá de las cifras de ventas, el sector coincidió en que la motocicleta dejó de ser solo una alternativa de transporte para convertirse en una pieza clave de la movilidad, el trabajo y la economía de miles de familias latinoamericanas.

Genaro Baldeón, presidente ejecutivo de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador, explicó que el crecimiento responde sobre todo a necesidades de movilidad e inclusión económica. Según los datos expuestos, las motos ya representan el 36 % del parque automotor del país y nueve de cada diez unidades nuevas se destinan a actividades de movilidad, con una fuerte dimensión laboral asociada al traslado hacia el trabajo, la generación de ingresos y el transporte de bienes y servicios.

El mercado ecuatoriano avanza a un ritmo cercano al 20 % anual. El reto, señalaron los participantes, es sostener ese crecimiento sin descuidar la seguridad vial de los motociclistas y sin que las nuevas regulaciones afecten las condiciones económicas de los usuarios. En ese contexto, la reciente reforma a la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial incorpora disposiciones sobre motocicletas eléctricas y servicios de reparto, entre otros aspectos.

Colombia y el crecimiento del mercado de motos

La experiencia colombiana aporta otra dimensión del fenómeno. Iván García, secretario técnico de MotoLatam y director ejecutivo de la Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI, informó que ese país cerró 2025 con más de 1,1 millones de motocicletas nuevas registradas y proyecta superar 1,3 millones en 2026. Además, aproximadamente una de cada tres motos nuevas se adquiere con la expectativa de generar ingresos mediante actividades laborales, incluido el reparto.

La tendencia se extiende por toda la región. García detalló que entre 2010 y 2024 la penetración de las motocicletas se triplicó en América Latina. Colombia y República Dominicana ya superan el 50 % de participación en sus respectivos parques automotores, mientras que Ecuador se ubica alrededor del 30 %.

Ese avance plantea exigencias tecnológicas. La industria considera necesario mejorar los sistemas de frenado, la iluminación y otros elementos de seguridad activa, además de elevar los estándares de emisiones. García defendió una transición hacia tecnologías diversas, con motocicletas eléctricas e híbridas y motores de combustión más eficientes.

Para el sector, sin embargo, la seguridad vial es una de las prioridades de los próximos años. García advirtió que en la última década se duplicó el número de fallecidos en siniestros viales que involucran motocicletas. La respuesta, sostuvo, debe involucrar a fabricantes, autoridades y usuarios, desde mejores especificaciones técnicas hasta una mayor fiscalización y el uso obligatorio de cascos certificados.

México y el aumento de las motocicletas

México aporta otra perspectiva. Sergio Mendoza, presidente del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Fabricantes e Importadores de Motocicletas, destacó el papel de las dos ruedas como instrumento de ahorro y generación de ingresos. El mercado mexicano pasó de unas 35.000 motocicletas comercializadas al año antes de 2006 a alrededor de dos millones en la actualidad.

Mendoza subrayó la necesidad de reglas claras para fabricantes, ensambladores e importadores. El crecimiento de las importaciones de bajo costo, señaló, debe ir acompañado de controles aduaneros que garanticen el cumplimiento de las normas y el respaldo posventa, para evitar que la regulación se convierta en una barrera para el comercio.

La Declaración de Cuenca

Los gremios del sector agrupados en MotoLatam suscribieron en Cuenca un documento de compromisos. La Declaración de Cuenca reconoce a la motocicleta como una herramienta de inclusión social y económica para millones de personas en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay, Venezuela, Guatemala y otros países de la región, y destaca su papel en la conectividad, la generación de ingresos y la logística de última milla.

Los firmantes expresaron su preocupación por la siniestralidad vial que afecta a los motociclistas y respaldaron la campaña "Usa el casco, cabeza dura", además del fortalecimiento de la educación vial y la fiscalización del tránsito.

El acuerdo también contempla:

  • Impulsar la implementación del Manifiesto por una Movilidad Segura y Sostenible.
  • Promover sistemas de licencias por competencias.
  • Favorecer tecnologías de seguridad certificadas.
  • Evaluar cargas arancelarias sobre equipamiento de seguridad.
  • Consolidar la agenda de MotoLatam para el período 2026-2028.

"La motocicleta ya no es solo un medio de movilidad. Para muchas familias ecuatorianas es una herramienta de trabajo y generación de ingresos", afirmó Genaro Baldeón.

Iván García coincidió en el diagnóstico regional: "El gran desafío de la industria latinoamericana es mejorar la seguridad vial. Es posible aumentar el parque de motos y reducir la siniestralidad".

Para Sergio Mendoza, el fenómeno tiene un impacto directo en la economía familiar: "La motocicleta se ha convertido en un factor de estabilidad económica para muchas familias, gracias al ahorro de dinero y tiempo y a la generación de ingresos".