El cierre del estrecho de Ormuz, provocado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha generado importantes demoras logísticas en la llegada de vehículos, especialmente eléctricos, provenientes de Asia a Ecuador.
Las ventas de autos eléctricos mantienen una tendencia al alza en el país. Entre enero y mayo de 2026 se comercializaron 4.019 unidades, una cifra que triplica las ventas del mismo periodo de 2025, según datos de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade). Este aumento ocurre en un contexto de encarecimiento sostenido de las gasolinas y el diésel, impulsado precisamente por el conflicto y las interrupciones en las rutas marítimas desde Medio Oriente.
Los retrasos en la entrega de vehículos son ya evidentes en el mercado local. Un cliente reservó a finales de mayo un auto eléctrico valorado en USD 24.500, con un anticipo de USD 1.000. Originalmente le prometieron la entrega entre la tercera semana de junio y la primera de julio, pero el concesionario le notificó posteriormente que el vehículo llegaría recién a finales de agosto. El cliente decidió cancelar su compra y solicitó el reembolso, ante la incertidumbre sobre el respaldo y la disponibilidad de repuestos en el mercado ecuatoriano.

Un concesionario de vehículos eléctricos confirmó que su inventario se mantendrá "limitado" hasta agosto, y la disponibilidad de modelos, sobre todo los más económicos, depende del color y año de fabricación. La alta demanda y las trabas logísticas generadas por el cierre del estrecho afectan el ritmo de importaciones de toda la industria.
El presidente de la Aeade, Genaro Baldeón, señaló que la demanda de vehículos creció con fuerza en el primer semestre del año, con un incremento interanual del 41% en ventas hasta mayo. Las empresas del sector trabajan para abastecerse y responder a este repunte.
Las complicaciones logísticas también impactan la llegada de vehículos de combustión provenientes de Asia. Un asesor comercial de una firma de logística explicó que, tras el cierre de Ormuz, las compañías navieras especializadas en transporte de automóviles, conocidas como 'RoRo', modificaron rutas y suspendieron frecuencias hacia la costa oeste de Sudamérica, lo que elevó los costos.
Según el asesor, la capacidad destinada a Ecuador en las navieras ‘RoRo’ se redujo cerca del 30%. Las navieras priorizan países con mayor volumen de carga y tarifas de flete más elevadas. Por viaje, unos 5.000 autos pueden ser transportados, y de ellos solo 1.200 tienen como destino Ecuador.
La búsqueda de alternativas, como el transporte en contenedores, eleva aún más los costos logísticos. Actualmente el valor del contenedor supera los USD 6.000, encareciendo el precio final del vehículo importado.