El 94% de los propietarios de un auto eléctrico no volvería a un vehículo de gasolina o diésel. Un estudio de CDK Global, empresa de software para concesionarios en Estados Unidos, retrata a los conductores de eléctricos más satisfechos registrados hasta ahora. La sorpresa del informe es que el principal motivo no tiene relación con el medio ambiente, sino con el bolsillo.
Los resultados muestran una mejora notable en la satisfacción respecto al año anterior. El 94% de los encuestados se declara feliz con su coche eléctrico, frente al 73% que lo hacía un año antes. Ese salto resulta tan pronunciado que incluso sus autores no esperaban una evolución tan positiva.
La fidelidad a la tecnología eléctrica también creció. El 92% de los conductores ha recomendado activamente un eléctrico a familiares o amigos, veinte puntos más que en 2025. Además, el 85% sostiene que es el mejor coche que ha tenido nunca, mientras que el 79% afirma que es el mejor que ha conducido en su vida.

El índice de recomendación rompe récords
El NPS, el índice que mide la probabilidad de recomendar una marca, pasó de +44 a +77 en esta edición. Esa puntuación se considera excepcional en cualquier sector comercial. La intención de repetir también acompaña: el 90% de los propietarios planea comprar otro eléctrico, y ese porcentaje sube al 94% si se excluye a la generación del baby boom, el grupo más reticente a esta tecnología.
El 73% asegura que su hogar tendrá siempre al menos un eléctrico. El 48% cuenta además con un coche de gasolina, pero solo el 1% volvería por completo al motor de combustión.
El ahorro económico explica la fidelidad
El factor decisivo detrás de estos resultados es el dinero. El 87% de los propietarios dice ahorrar con su eléctrico, ocho puntos más que hace un año. El mantenimiento resulta de media un 39% más barato que el de un auto de gasolina.
Los puntos débiles que persisten
No todo es perfecto en la experiencia de propiedad. El 83% nota una pérdida de autonomía en otoño e invierno, y dos de cada tres conductores han enfrentado algún problema durante viajes largos. La situación más repetida tiene que ver con la infraestructura de carga: al 44% de los encuestados le ha tocado esperar a que se libere un cargador ocupado por otro vehículo eléctrico.
Ese sigue siendo el principal obstáculo en una experiencia que por lo demás roza el entusiasmo incondicional.