La electromovilidad avanza en el mercado automotor, pero todavía persisten dudas entre los conductores sobre autonomía, tiempos de carga y desempeño. En ese contexto, MINI decidió salir a derribar cinco de los mitos más extendidos sobre los vehículos eléctricos.
La compañía busca dejar en claro que la transición hacia esta tecnología no implica sacrificar la experiencia de manejo. "La transición hacia la electromovilidad no significa renunciar al gusto de conducir. Al contrario, la tecnología eléctrica abre nuevas posibilidades para experimentar la respuesta, la agilidad y la personalización de un vehículo. En MINI buscamos que esa evolución tecnológica mantenga algo que ha sido parte de nuestra identidad desde siempre: la diversión al volante", explicó Dennis Riquelme, gerente comercial de Grupo BMW.

Mito 1: "Los autos eléctricos no son entretenidos de manejar"
La realidad es que la electrificación también puede entregar una experiencia ágil y dinámica. Los motores eléctricos tienen la capacidad de entregar el torque de forma prácticamente inmediata, lo que se traduce en una respuesta rápida al acelerador y una entrega de potencia directa. Para MINI, la electrificación es una oportunidad para mantener su característico "go-kart feeling", pero llevado a una nueva forma de conducción.
Mito 2: "Un auto eléctrico se queda sin batería muy rápido"
La autonomía no depende únicamente del tamaño de la batería. La velocidad, la temperatura exterior, el uso del aire acondicionado o calefacción, el peso del vehículo, la topografía y el estilo de conducción influyen directamente en el consumo de energía. Por eso, más que fijarse solo en la cifra máxima de kilómetros, lo recomendable es entender cómo se utiliza el vehículo y cuáles son los hábitos de manejo de cada persona.
Mito 3: "Cargar un auto eléctrico es complicado y toma demasiado tiempo"
La carga puede integrarse a la rutina diaria. A diferencia de un auto a combustión, que requiere una parada específica para cargar combustible, un vehículo eléctrico puede cargarse mientras permanece estacionado, ya sea en casa, en el trabajo o en un punto de carga público. Los tiempos dependen del tipo de cargador, la infraestructura disponible, el vehículo y el nivel de batería. La clave está en cambiar el hábito de "ir a cargar" por el de "cargar mientras el auto está estacionado".
Mito 4: "Al frenar, un auto eléctrico pierde energía"
La desaceleración puede ayudar a recuperar energía. Muchos vehículos eléctricos cuentan con frenado regenerativo: cuando el auto desacelera, el motor actúa como generador y convierte parte de la energía cinética en electricidad que vuelve a almacenarse en la batería. Así, acciones cotidianas como levantar el pie del acelerador o frenar pasan a formar parte de la gestión energética del vehículo.
Mito 5: "Conducir un auto eléctrico es prácticamente igual que conducir uno a combustión"
La experiencia puede sentirse diferente desde los primeros metros. La respuesta del acelerador, el nivel de ruido, la recuperación de energía y la gestión de la batería generan una experiencia distinta. La ausencia del sonido característico del motor a combustión, la entrega inmediata de potencia y el frenado regenerativo hacen que el conductor desarrolle nuevos hábitos. La electrificación no solo cambia qué mueve al vehículo, sino también cómo se experimenta el viaje.